El 21 de mayo se conmemoran las Glorias Navales, ya que en 1879 se llevaron a cabo los combates navales de Iquique y Punta Gruesa, durante la Guerra del Pacífico. Chile se enfrentaba con Bolivia y Perú por conflictos territoriales detonados por los impuestos del salitre. Al final de este conflicto, Chile anexó los territorios de Tarapacá y Antofagasta.
En las costas iquiqueñas la corbeta nacional Esmeralda fue hundida por el acorazado peruano Huáscar, sobre cuya borda murió el Capitán de Fragata chileno Arturo Prat. Por otro lado, en Punta Gruesa, la goleta Covadonga, a cargo de Carlos Condell, atacó y venció a la embarcación rival Independencia, haciéndola encallar.
La cuenta anual se estableció durante los gobiernos conservadores. La constitución de 1833 la fijó para el 1 de junio, día en que comenzaban las sesiones ordinarias del Congreso Nacional. Fue inspirada por la tradición inglesa, en que el Primer Ministro debe dar cuentas a la Cámara de los Comunes (Cámara Baja) anualmente.
El objetivo del mensaje presidencial es dar a conocer el estado administrativo y económico del país e informar las propuestas y políticas que se llevarán a cabo durante el año legislativo que comienza.
El discurso generalmente no es improvisado y lo lee el presidente. El único Jefe de Estado que no asistió a las lecturas de sus mensajes fue Carlos Ibáñez del Campo, quien se limitó a entregarlos por escrito entre 1928 y 1931.
Tras la formulación de la Constitución de 1925 el mensaje presidencial se fijó para el 21 de mayo, por la importancia de este día para la nación. Bajo el mismo motivo, el año legislativo terminaba el 18 de septiembre, conmemorando la institución de la Primera Junta de Gobierno en 1810.
Durante el Régimen Militar la cuenta se leyó desde el edificio Diego Portales, aunque se desvinculó el discurso con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. La Constitución de 1980 decretó que el presidente debía dirigirse al país una vez al año, sin determinar una fecha.
Desde 1990 la ceremonia se realiza en el Salón de Honor del Congreso, ubicado en Valparaíso. A ella asisten los diputados, senadores, ministros de la República, miembros del Poder Judicial, diplomáticos, funcionarios públicos e invitados especiales.
En 2005 la constitución se modificó y se fijó el 21 de mayo como la fecha para la rendición de cuentas del presidente. Por otro lado, se determinó que sería el propio Congreso el que decidiría el término e inicio de sus sesiones mediante su ley orgánica. De este modo, los dos acontecimientos se volvieron autónomos entre sí.
Tras el mensaje presidencial, se realiza un desfile y una ceremonia conmemorativa que culmina en el monumento a los Héroes de Iquique, ubicado en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, lugar de la tumba de Arturo Prat. El presidente pasa revista a las tropas y a las 12:10 se toca la diana, recordando el momento en que la corbeta Esmeralda se hundió en la bahía de Iquique.