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El reloj de Trafalgar Square lleva la cuenta regresiva de los días que faltan para que comiencen los Juegos Olímpicos 2012.

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The Mall es el camino donde se celebran las grandes ceremonias en Londres. Con el Palacio Buckingham en un extremo y la Trafalgar Square en el otro, ahí se desarrollarán competencias de atletismo y ciclismo.

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En el Estadio Wembley se jugarán todos los partidos de fútbol.

La tradición de los Juegos Olímpicos se remonta a la época de la Antigua Grecia. Originalmente eran una fiesta religiosa en honor a los dioses mayores (olímpicos) que se desarrolló entre los años 776 a.C. y 392 d.C. en la ciudad de Olimpia. Junto a los homenajes a Zeus se realizaban pruebas deportivas, que comenzaron con carreras a pie, a las que se sumaron pronto el lanzamiento de jabalina, de disco, carreras de carros, lucha, pentatlón y salto largo. Tal como ahora, se celebraban cada cuatro años y congregaban a los deportistas más destacados de la Hélade.

En el año 393 d.C. el emperador romano Teodosio I los abolió por considerarlos paganos. A fines del siglo XIX, el Barón francés Pierre de Coubertin impulsó el renacimiento de este encuentro deportivo, dándole carácter internacional bajo el precepto de la paz. Tras la oposición de varios gobiernos, incluido el griego, el año 1896 se realizaron las primeras Olimpiadas Modernas en Atenas. Quince países participaron: Alemania, Australia, Austria, Dinamarca, Egipto, Estados Unidos, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Suecia, Suiza. Además estuvieron presentes Rusia, Bélgica y Chile, pero no en las finales. Asistieron 241 atletas que compitieron en 43 eventos repartidos en nueve deportes entre el 6 y el 15 de abril.

En 1924 se realizó la primera versión de los Juegos Olímpicos de Invierno, en la ciudad alpina de Chamonix, Francia. Desde entonces se han realizado las Olimpiadas cada cuatro años. Los juegos invernales se llevan a cabo en los años pares en que no hay Olimpiadas de verano desde 1992. La Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron motivo para la suspensión de los encuentros de 1916 en Berlín, 1940 en Helsinki (Finlandia) y en Garmish-Partenkirchen (Alemania), y 1944 en Londres y en Cortina d'Ampezzo (Italia).

La antorcha

Como el espíritu de los Juegos Olímpicos modernos es la unidad y hermandad entre naciones a través del deporte, desde los tiempos del Barón de Coubertin se han instaurado una serie de símbolos, siendo el más importante la llama olímpica.

Desde los antiguos juegos en Olimpia se mantenía encendido un fuego, recordando a Prometeo, quien lo robó a los dioses para dárselo a los hombres según la mitología griega. El atleta que venciera en las pruebas tenía el honor de portar la antorcha hasta el lugar del sacrificio a los dioses y encender el fuego olímpico.

En las Olimpiadas de 1928, en Amsterdam, Holanda, se incluyó la torre "Marathontower", que en su punta tenía fuego encendido. Dos ediciones más tarde se inició la tradición de transportar la llama olímpica desde Olimpia hasta la sede, que en 1936 fue Berlín. El atleta alemán Fritz Schilgen fue quien encendió el fuego en la ceremonia de apertura y desde entonces se realiza un recorrido por el mundo con la antorcha. La primera travesía para los Juegos de Invierno se realizó en 1952, partiendo desde la casa del pionero del esquí, Sondre Norheim, ubicada en Morgedal, Noruega.

Calculando el tiempo del recorrido entre Olimpia y el Estadio Olímpico de la ciudad sede, la llama se enciende en la ciudad helénica con la proyección de los rayos del sol, tal como se hacía en la antigüedad. Luego es transportada por el mundo, donde se han utilizado desde camellos hasta transmisiones eléctricas o el avión supersónico Concorde. Al llegar a su destino, se han buscado espectaculares formas para encender la llama. En Barcelona 1992 el arquero paraolímpico Antonio Rebollo, disparó una flecha con fuego hasta el pebetero. También deportistas famosos como Michel Platini y Mohamed Alí han sido los finalizadores del recorrido.

Los anillos

Los anillos olímpicos son el emblema de los Juegos. Consisten en cinco aros entrelazados de color azul, negro, rojo, amarillo y verde. Su origen se remonta al Congreso Mundial de 1914, cuando el Barón de Coubertin anunció que representaban a "las cinco partes del mundo que se han unido al Olimpismo y que han aceptado competir sanamente". La bandera oficial fue utilizada por primera vez en los Juegos de Amberes en 1920, donde fue izada en la ceremonia de apertura.

Tres banderas olímpicas han sido utilizadas desde su creación. Una para los Juegos de Verano desde Amberes hasta Seúl en 1988, donde se reemplazó por una nueva que se usa hasta hoy. La tercera es reservada para los encuentros invernales desde Oslo en 1952 hasta la actualidad. Aunque su concepto es la universalidad, existe la creencia de que los colores de los anillos representan a los continentes participantes, sin embargo, el Comité Olímpico Internacional descarta esta versión.

De todos modos, en un logotipo de la Asociación de Comités Olímpicos de 2005, aparecen los emblemas de cada asociación olímpica continental dentro de los aros según la siguiente organización. Azul como Europa, amarillo como Asia, negro como África, verde como Oceanía y rojo como América.