En los últimos días el pueblo mapuche está en la mira debido a los continuos enfrentamientos que comuneros que mantienen con Carabineros en el sur; pero más allá es estos hechos se oculta una larga historia de reivindicaciones.
Antes de la llegada de los españoles a América, los mapuches se ubicaban entre los ríos Biobío y Toltén; y después de una larga Guerra de Arauco, la corona hispana reconoció en 1641 la frontera en el primero de esos cursos de agua.
Con la independencia llegan más problemas para los mapuches, y luego, en la segunda mitad del siglo XIX, el Estado de Chile ideó un plan de expansión estatal sobre estos territorios.
El Ejército utilizó diferentes estrategias para hacerse de los terrenos, este proceso se denominó "Pacificación de La Araucanía".
Finalmente, el pueblo originario fue sometido militarmente en 1883.
En 1866, el Congreso crea una "Comisión Radicadora", para separar las tierras indígenas. Este proceso facilitó la ocupación ilegal a manos de particulares de los predios, sólo quedaron en posesión mapuche 500 mil hectáreas, una pequeña porción de las tierras que originalmente tenían.
En los años siguientes, y a través de una serie de reparticiones, los mapuches logran recuperar parte de sus tierras. La reforma agraria de Eduardo Frei Montalva y su profundización durante la presidencia de Salvador Allende devuelven más de 80 mil hectáreas.
Sin embargo, durante la dictadura los mapuches sufren un nuevo golpe, pues el régimen de facto termina con la propiedad colectiva y desintegra una de las bases de su cultura.
Con el retorno a la democracia y la creación de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) comienza un nuevo período de reparaciones, devolviendo miles de hectáreas a sus comunidades originales.
Entre 1994 y 2009 se entregaron más de 667.000 hectáreas a más de 11 mil familias.
Sin embargo, uno de los mayores reclamos de las comunidades se debe a la calidad y productividad de las tierras, ellos reclaman que gran cantidad de estos terrenos no les permite subsistir de acuerdo a su cultura.
Otra de sus demandas es el reconocimiento por parte del Estado a su calidad de pueblo indígena.
Con esa reforma constitucional los mapuches tendrían uno de los instrumentos jurídicos internacionales más importantes sobre reconocimiento de derechos y protección de los pueblos originarios.
El período de consulta para este cambio en la legislación se inició en abril de 2009.