Chile-Estados Unidos: El favoritismo es para la visita
Desde abril de 2008 cuando se venció a Canadá por 3-2 en la segunda ronda del Grupo I de la Zona Americana, que Chile no era local en el Court Central del Estadio Nacional.
Ahora con el recinto remodelado, el equipo criollo vuelve a actuar en un reducto que albergó históricos encuentros como la final de 1976, que se perdió ante Italia, en esta ocasión para recibir a Estados Unidos.
El hecho de volver a la cancha ñuñoína podría ser un aliciente importante como para pensar en un triunfo, eso si no estuviera tan desequilibrada la serie en el papel a favor de los norteamericanos.
Chile, capitaneado por Hans Gildemeister, llega nuevamente mermado por la baja de Fernando González, que se ausenta por segunda serie consecutiva, debido a sus problemas físicos y por primera vez en mucho tiempo sin jugadores entre los 100 mejores del ranking ATP.
Nicolás Massú, pese a ser actualmente la cuarta raqueta nacional en ese listado, situado más allá del lugar 200, liderará al equipo, seguramente como segundo singlista y eventualmente como doblista. Paul Capdeville asumirá la condición de número uno del conjunto, mientras que Jorge Aguilar y Guillermo Rivera completan la nómina.
Al frente estará un elenco temible. Estados Unidos arribará a Santiago, prácticamente con lo mejor que tiene en estos momentos, con dos puntales evidentes en su plantel: Andy Roddick y los hermanos Bob y Mike Bryan.
Roddick es el número ocho del mundo y pasa por un buen momento, sumando hace muy poco su 30° título, mientras que los Bryan son la mejor pareja del mundo, con 68 coronas jugando juntos. Un punto fijo en dobles. A ellos se suma John Isner, un "bombardero" de 2,06 metros de estatura, metido entre los 35 del mundo en el ranking individual, que será el segundo singlista.
Las opciones de Chile pasan por aprovechar la superficie de arcilla, aunque la diferencia de momentos entre ambos elencos convierte al hecho de que se juegue en polvo de ladrillo casi en un mero detalle.
En cuanto a la historia, la cosa tampoco es buena para los nacionales, porque en cuatro enfrentamientos, siempre la victoria ha sido para los estadounidenses, aunque la última vez que pisaron territorio chileno fue en 1978.